Así se vivió la reciente carrera de running que reunió a colaboradores de Sonesta y Abadía Plaza, liderados por Inosencia Arias. Más que una competencia, fue un espacio para desconectarse de la rutina y reconectar con lo esencial.
A veces, lo que más necesita un equipo no está dentro del hotel. Está afuera, en el aire libre, en el movimiento y en la oportunidad de compartir desde otro lugar.

Entre risas, pasos firmes y pausas para respirar, el equipo fue encontrando algo más que un objetivo físico. Fue un momento para integrar cuerpo, mente y energía, recordando la importancia de cuidarse también fuera del trabajo.
La naturaleza se convirtió en el escenario perfecto. Lejos del ritmo operativo, los colaboradores compartieron desde lo simple: correr, caminar, animarse y llegar a la meta.
Desde el inicio, el ambiente fue distinto. No había presión por ganar, sino ganas de participar, de acompañarse y de disfrutar el recorrido. Cada uno iba a su ritmo, pero todos íbamos juntos, comentó Inosencia.
Lo que dejó esta jornada no fue un podio, sino una sensación compartida: la de un equipo que también sabe encontrarse fuera de sus roles, que se apoya y que disfruta crecer junto.
Porque a veces, para fortalecerse como equipo, solo hace falta cambiar de escenario.

